Contaban los minutos que faltaban para el encuentro. La tensión los intranquilizaba, necesitaban el uno del otro. Pero el momento llegó.El tiempo se paró y disfrutaron el uno del otro como nunca lo habían hecho.
"La vida es corta pero ancha"
Contaban los minutos que faltaban para el encuentro. La tensión los intranquilizaba, necesitaban el uno del otro. Pero el momento llegó.
Solo deseaba que el trámite, el trueque, el cambio..., durase el menor tiempo posible. Después de un día largo y "postvacacional" de trabajo, lo que menos me apetecía era mezclarme con aquella muchedumbre. Y es que hay gente que lo vive y lo disfruta tanto, que incluso días antes ya empiezan a sentir ciertos síntomas: ansiedad, irritación, insomnio...y solo consiguen calmarlos con la llegada del día R (de las Rebajas). A mí me ocurre lo mismo pero a la inversa: me agobio solo con pensar que tengo que lidiar con todo eso.PERDONEN AMIGOS, PERO ESTOY DE ESTA GUISA PORQUE DESDE HACE VARIOS DIAS UN VIRUS BASTANTE POTENTE HA CONSEGUIDO INVADIR MI ORDENADOR Y EL DE MILES, QUIZAS MILLONES DE PERSONAS A NIVEL MUNDIAL.
LOS SINTOMAS SON: A LOS 10 MIN. DE ESTAR CONECTADO, LA BARRA DEL ESCRITORIO CAMBIA AL MODELO DE WINDOWS 98 CREO DURANTE UNOS SEGUNDOS Y DESDE ESE MOMENTO TE ECHA DE INTERNET Y SOLO PUEDES VOLVER A CONECTARTE SI REINICIAS EL ORDENADOR. ADEMÁS, TAMBIEN TE VA MÁS LENTO. Y ES QUE ESTE VIRUS SIMPLEMENTE TE ENTRA POR ESTAR CONECTADO...QUÉ PUÑETERO! HE ESTADO MIRANDO FOROS Y SON MUCHAS LAS PERSONAS AFECTADAS. LO GRACIOSO DEL TEMA ES QUE AÚN NO SE HA DADO CON EL PARCHE, CON LA SOLUCION.
ASÍ QUE POR ELLO, ESTARÉ AUSENTE Y MUY A MI PESAR, NO PODRÉ LEEROS TODO LO QUE ME GUSTARÍA, NI TAMPOCO ESCRIBIROS...PERO QUE SEPÁIS QUE OS ECHARÉ DE MENOS.
OJALÁ PUEDA SOLUCIONARLO LO ANTES POSIBLE
SI ALGUIEN SUPIESE LA SOLUCION, LE RUEGO QUE ME LA DIGA PORQUE ESTO ES UN VERDADERO SUPLICIO.
HASTA PRONTO.
Se despertaron pronto, en cuanto amaneció.
Tenían ansias por saber qué les depararía aquel camino, lleno de satisfacciones, pero también de situaciones adversas. Así que aunaron entusiasmo y emprendieron rumbo.
Caminaron por extensas praderas, por encima de mullidas mantas de hojas anaranjadas abatidas por la seronda; subieron puentes empedrados desde los que avistaban ríos cuyas aguas brincaban revoltosas hasta llegar al mar. Atravesaron espejos que decían ser lagos, al tiempo que sentían cómo la niebla les calaba la piel; soportaron lluvias y ventiscas, anduvieron por senderos escabrosos que cansaban sus pies.
Pero aún así, aún con todo eso, ambos aguantaron estoicamente los avatares del camino, cual Pelayos frente a los musulmanes.
¿Su secreto? Su complicidad, su optimismo, su ilusión...miraban al cielo y solo veían la palabra SOÑAR pintada con un azul bien intenso. Y así, con tanta felicidad seguían caminando sin saber muy bien a donde.
Bueno, sí...uno de ellos tenía la seguridad de que llegarían a Estocolmo.
De repente, una bifurcación: el camino se dividía en dos direcciones y había que decidirse por una. Se pararon a pensar cuál tomarían. Pero al momento, el más seguro comenzó a caminar y sin mirar atrás, dijo:
- Yo me voy a Estocolmo.
El otro, se quedó parado, observando como se alejaba su compañero y pensando si habría elegido bien. Pocos segundos pasaron cuando empezó a correr detrás de él gritando:
- Tú a Estocolmo y yo.......Contigo!
Hoy me desperté con frío...mucho. Al salir de debajo de mi nórdico lo sentí.
Será porque estoy descalza, pensé.
Me acerqué a la ventana para ver qué tiempo hacía.
Ufff, cómo llueve, qué viento, qué humedad...qué frío.
Volví corriendo a mi habitación, abrí el armario y escogí mi jersey de lana más grueso. El frío no se iba, es más, parecía que cada vez invadía más mi cuerpo.
Decidí ponerme tambien unos calcetines bien calentitos que tengo para cuando voy de monte...creo que así ya no tendré frío.
Pero me equivoqué; a los pocos minutos, continuaba teniendo frío.
Me habré resfriado......esto no es muy normal, la casa tampoco está tan fría.
Así que opté por taparme más. Me puse otro jersey y una chaqueta (parecía el muñeco michelín); apenas podía moverme, pero cualquier cosa para quitarme esa sensación de frío que a cada momento parecía aumentar y que hacía que me sintiera realmente mal.
Me dirigí a la cocina, necesitaba tomar algo bien caliente, así que me hice un cola-cao. Y es curioso, pero el frío seguía...
Daba igual lo que me pusiese encima, el frío cada vez era más intenso, tanto que empecé a tiritar.
¿Qué me está pasando? Me empecé a preocupar.
Estaba claro, el frío no venía de fuera....venía de dentro de mí.
Y es que fue mi alma quien me lo dijo. Con apenas un susurro me contó que le había dado una especie de aire y que había cogido tal constipado que no sabía si saldría de esta.
¿Qué puedo hacer?
Hay un remedio de la abuela. Debes mezclar bien, unas cucharadas de cariño, dos puñados de comprensión, una pizca de tolerancia y un buen chorro de bondad. Te lo tomas tres veces al día durante unos días y verás como todo vuelve a la normalidad.
Me ha costado encontrar los ingredientes, pero al final los he reunido y mañana empiezo con el tratamiento. Espero que surta efecto...